jueves, 5 de diciembre de 2019

El poder de la estereotipación frente a la diversidad cultural.

En el mundo, y específicamente en América Latina existe una gran diversidad étnica que en muchos casos no se reconoce, ni se da lugar a un aprecio “real” de la identidad cultural. Esta realidad tiene que ver con los estereotipos, que reducen la gente a unas características básicas, esenciales que son representadas como fijas por parte de la naturaleza, esto se relaciona con la construcción de “otredad y exclusión” y el poder hegemónico.

El mundo es entendido en estos términos, por medio de referencias de objetos, gente o eventos individuales hacia los esquemas de clasificación generales en los que, de acuerdo con nuestra cultura, encajan. Maximiliano Mamaní, creador de su propio personaje Bartolina, habla del término “blanquitud” que niega a las personas indígenas de su país, y en su caso, a los homosexuales no blancos. Él, como muchas personas de culturas diversas, se siente excluido, al margen de los estereotipos impuestos por la sociedad.
La estereotipación divide lo normal y lo aceptable de lo anormal y de lo inaceptable, es decir, excluye y expulsa todo lo que no encaja y es diferente.
Dyer argumenta que un sistema de estereotipos sociales se refiere a lo que está por dentro y fuera de los límites de la normalidad [es decir, la conducta que se acepta como ‘normal’ en cualquier cultura]. Los tipos son instancias que indican aquellos que viven de acuerdo con las reglas de la sociedad (tipos sociales) y aquellos designados para que las reglas los excluyan (estereotipos). Por esta razón, los estereotipos son también más rígidos que los tipos sociales [...] Los límites […] deben quedar claramente delineados y también los estereotipos, uno de los mecanismos del mantenimiento de límites, son característicamente fijos, inalterables, bien definidos (Dyer 1977: 29).
Otro rasgo de la estereotipación es su práctica de “cerradura” y exclusión. Simbólicamente fija límites y excluye todo lo que no pertenece.
La estereotipación es, en otros términos, parte del mantenimiento del orden social y simbólico y tiende a ocurrir donde existen grandes desigualdades de poder. El poder es dirigido contra el grupo subordinado o excluido. Un aspecto de este poder, de acuerdo con Dyer, es el etnocentrismo: “la aplicación de las normas de la cultura de uno a las de otros”
En suma, el estereotipo es lo que Foucault llamó una especie de juego “saber/poder”. Clasifica a la gente según una norma y construye al excluido como “otro”.
Como observa Dyers, el establecimiento de la normalidad (es decir, lo que se acepta como “normal”) a través de los tipos y estereotipos sociales es un aspecto del hábito de gobernar a grupos, de intentar formar toda la sociedad de acuerdo con su propia visión del mundo, su sistema de valores, su sensibilidad y su ideología. Tan correcta es esta visión del mundo para los grupos dominantes, que la hacen aparecer (como en realidad les parece a ellos) como ‘natural’ e ‘inevitable’.
El estereotipo es una forma de representación que niega la diferencia, se niega al “otro”, su identidad, su cultura, su color de piel, su orientación sexual.
Lo que se le niega al sujeto colonial, tanto en su papel de colonizador como en el de colonizado, es esa forma de negación que da acceso al reconocimiento de la diferencia. Es esa posibilidad de diferencia y circulación la que liberaría al significante de piel/cultura de las fijaciones de tipología racial, analíticas de sangre, ideologías de dominación racial y cultural o degeneración.
Así como Maximiliano/ Bartolina, gran parte de la sociedad está empezando a sacudir los esquemas de la colonialidad presente en América Latina.
“Incomodar” es crear otras realidades, hacerse sentir y escuchar, que se empiece a reconocer la diversidad, dar lugar a lo que por razones de dominación y poder se considera periférico y fuera de los estereotipos sociales.


6 comentarios:

  1. !Buenas noches compañeros/as!
    Coincido totalmente y me parece excelente la conclusión que realizas desde la lectura del material. Sinceramente logras evocar a través de las palabras, la empatía que Maximiliano busca transmitir en su papel de Bartolina a través del baile que es "arte", arte para incomodar, movilizar y movilizarnos.
    Excelente interpretación, ya que moverse es movilizar a su vez al otro y ponerlo en "situación de"...
    Saludos cordiales!!!

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  2. Está claro que Maximiliano y "su arte para incomodar" logra movilizarnos como receptores de su mensaje. Desde la innovación de crear un personaje como Bartolina desde la cultura drag hasta el fuerte mensaje de cómo él mismo se considera "un marica", siendo este término una forma despectiva y hasta insulto hacia las personas homosexuales y que se utiliza mucho en nuestra sociedad.

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  3. Cualquier representación que tenga como objetivo hacernos pensar dos veces, incomoda. Y eso es lo que logra Bartolina con su sola presencia, porque estamos muy poco acostumbrados a aceptar o naturalizar a aquellos que son diferentes a nuestros ojos. En este sentido poseemos esa cerradura mencionada en la publicación

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  4. “...gran parte de la sociedad está empezando a sacudir los esquemas de la colonialidad presente en América Latina”. Esta afirmación es la concreción de un proceso que se viene dando de manera muy lenta. Derribar y deconstruir los estereotipos y esquemas ideológicos requiere de un gran compromiso e implica un enorme desafío. Se trata de desarticular los prejuicios, abrirse a las diferencias, escuchar, y resignificar la palabra del otro, reconocernos en el otro.
    Saludos cordiales.
    Claudia Acosta

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  5. Qué bueno estas palabras de " sacudir los esquemas de la colonialidad" Y yo omitiría este último término porque los dos anteriores identifican perfectamente todo lo que Maxi pretende hacer con su representación del personaje de Bartolina. Sacudir en sentido de movilizar, sacudir para romper con y por tanto movimiento. Sacudir para perturbar, sacudir para incomodar.

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  6. Quedó claro que para incomodar hay que hacer ruido y es lo que precisamente hizo Maximiliano expresando su sentir.
    Poder expresarse libremente y dar a conocer al otro su punto de vista genera la posibilidad de poder conocer para comprender.
    Buen aporte!
    Saludos.

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